2.3 Sistemas robotizados para acondicionamiento y distribución de medicamentos en dosis unitarias
2.3.A Sistemas para el acondicionamiento de medicamentos en dosis unitarias
La industria farmacéutica suministra especialidades farmacéuticas sólidas orales para la farmacia hospitalaria y para la farmacia comunitaria con el mismo acondicionamiento primario y tamaño del envase diferente.
En la farmacia comunitaria o en el área de atención farmacéutica a paciente externo de la farmacia hospitalaria la dispensación se realiza en cajas o envases pequeños. Éstas contienen el total de unidades correspondiente aproximadamente a un mes de tratamiento. En este caso es indiferente la presentación del envase primario.
En el caso de la farmacia hospitalaria, el tratamiento se individualiza dispensándose el número exacto de unidades de medicamentos por un período de 24 horas, en función de la prescripción médica y la planificación horaria de la administración.
En función del acondicionamiento primario, el método para adecuar las formes farmacéuticas solidas orales a unidosis puede variar. El objetivo es disponer de la unidad de un medicamento con toda la información requerida para mantener la trazabilidad del medicamento.
Los diferentes tipos de acondicionamiento primario que nos encontramos al abrir una caja son:
- blíster no rígido o semirígido con formato unidosis. En estos casos simplemente se pueden cortar manualmente o bien ayudados de tijeras (manuales o eléctricas).
- blíster rígido con o sin formato de unidosis. Las empresas de logística han desarrollado sistemas automáticos que facilitan solo el cortado o en el caso que ser requiera tienen una doble función cortar y reenvasar.
- blíster sin formato unidosis. Cuando tenemos estas presentaciones, además de la tecnología se requiere de personal técnico de farmacia para poder llevar este proceso adelante.
- envasado en frasco. Al igual que en el punto anterior, se requiere de la participación activa del técnico de farmacia para preparar la medicación.
Otro aspecto que se ha de tener en cuenta es el fungible de envasado. Éste se compone dos partes que acaban sellándose por calor.
Una parte es de papel ópalo y rígido donde va impresa toda la información descriptiva del medicamento. Y la otra parte es celofán transparente o de colores (amarillo, rojo, verde y naranja). En el caso de desenblistar el medicamento, se debe usar de color para proteger a los medicamentos fotosensibles. Actualmente, un uso habitual de este celofán es como herramienta de ayuda para el control de caducidades de forma visual: cada año se utiliza un color diferente, hecho que permite identificar de forma más rápida cuándo se ha reenvasado ese lote de medicamentos.
Se pueden encontrar básicamente dos modelos de reenvasadoras que ayudan al proceso de adecuación de medicamentos:
Sistema automatizado o robotizado:
El software de la reenvasadora dispone de una librería de las especialidades farmacéuticas que se ha de gestionar el técnico de farmacia y responsabilizarse de su mantenimiento. La biblioteca ha de ser dinámica para rentabilizar y optimizar procesos. La primera vez que se registra un medicamento, por código nacional, se debe escanear el blíster para cada una de las diferentes especialidades farmacéuticas. El escaneado permite que el corte del blíster sea preciso manteniendo integra la forma farmacéutica sólida oral.
En cada proceso de reenvasado, se debe informar al software del lote y caducidad cada vez que se pongan blísteres susceptibles de cortar y/o envasar en la zona de carga específica para ello.
En el proceso de corte y reenvasado se requiere la supervisión de personal técnico para controlar que la máquina funciona correctamente, que el sistema acepte bien el blíster y que el deshecho residual del propio blíster no se produzca errores. Si el tamaño del envase clinico es pequeño es necesario incrementar la presencia del técnico para vaciar el depósito de las formas farmacéuticas ya en formato unidosis cortadas y reenvasadas.

Este dispositivo también permite cortar los blíster sin reenvasado. Esta opción ayuda a dinamizar la actividad del llenado de carros en el SDMDU y las dispensaciones a pacientes o a unidades de hospitalización. Este proceso no requiere la presencia activa del técnico de farmacia, por lo que se podría dejar a la maquina funcionando e ir controlándola en diferentes períodos de tiempos.
Este dispositivo presenta como inconveniente el impacto económico que supone. Con este dispositivo automatizado se incrementa la seguridad en el reenvasado, trazabilidad de las dosis unitarias y conservación de la caducidad de la especialidad farmacéutica.
Sistema semiautomatizado:
Existen presentaciones de medicamentos (frascos o blísteres no rígidos sin el formato unidosis) para los que se debe individualizar la forma farmacéutica sólida oral a dosis unitaria y, para ello, se requiere el uso de sistemas semiautomáticos.
En caso de tener blíster no rígido sin formato unidosis, lo primero que hay que hacer es sacar-los de su acondicionamiento primario, para proceder a su envasado posterior.

En este punto es importante tener en cuenta las propiedades fisicoquímicas del medicamento, si es fotosensible o si es higroscópico.
En el caso de desblistar la medicación es necesario:
- tener en cuenta que el período de caducidad se acorta a seis meses. Por ello, es importante calcular las necesidades de consumo antes de reenvasar para evitar que caduquen los medicamentos que se han reenvasado.
- consultar si el medicamento aparece en la lista NIOSH (Nacional Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH). Esta lista hace referencia la clasificación de medicamentos que son peligrosos.
- seguir las medidas de prevención en la protección individual del técnico de farmacia así como las medidas de limpieza correspondientes.

El reenvasado o recondicionamiento de medicamentos puede gestionarse manualmente o de manera semiautomática. La manual consiste en que el técnico va introduciendo unidad de medicamento a unidad, ya sea o no desblistado, en los pocitos que tiene el plato giratorio o la bandeja que dispone la reenvasadora. Otra opción es la semiautomática, donde existe tolva giratoria con capacidad para dejar la medicación y por gravedad se van colocando en los pocitos.

Una vez más la tecnología evoluciona en esta área y las nuevas reenvasadoras permiten reenvasar sin necesidad de desemblistar. La gran ventaja es que se prolonga la caducidad a la fecha del acondicionamiento primario respecto a la otra forma de trabajar.
Las especialidades que aún se presentan en frasco, habitualmente son medicamentos higroscópicos y llevan una secante en el tapón del envase. En dicho caso todavía no existen opciones que lleguen a satisfacer totalmente esta casuística concreta.

2.3.B Sistemas robotizados para la dispensación en dosis unitaria
El desarrollo tecnológico de los sistemas horizontales y verticales conjuntamente con la necesidad de disponer de formas farmacéuticas sólidas orales en unidosis ha evolucionado a sistemas robotizados
Las URDDU son sistemas modulares en los que se almacena la medicación en dosis unitaria (con el mismo tipo de envasado y etiquetaje) de las especialidades que lo requieren y, a posteriori, su distribución de medicamentos en dosis unitaria mediante bolsitas o anillas que recoge la medicación que ha de tomar el paciente por el período de 24 horas.

El software de este sistema URDDU controla la ubicación de cada unidad de las diferentes especialidades farmacéuticas. Se llama robotizado por disponer de un brazo articular que le permite acceder a la medicación y dispensar. El sistema se pone en marcha cuando el farmacéutico ha validado las PM. El brazo recoge todas y cada una de las unidades que tiene que dispensar para un paciente. La misma unidad robotizada es capaz de etiquetar los cajetines con los datos del paciente y preparar la medicación para la reposición de los SADME. En el caso de que haya devolución de la medicación se coloca en un clasificador y el brazo robotizado una vez que lo identifica procede a gestionar el almacenamiento.

Las anillas están ordenadas en función de la hora de administración con la finalidad de agilizar la administración de medicamentos y facilitar la actividad del personal de enfermería.
Cada anilla está identificada con una etiqueta con la siguiente información:
- Datos del paciente
- código de barras
- número de historia clínica
- nombre y apellidos
- fecha de nacimiento
- Unidad de hospitalización
- habitación/cama
- Lista de medicamentos
- hora de administración
- nombre genérico
- cantidad
Los sistemas URDDU permiten a los SF:
- automatizar el almacenamiento y devolución de medicamentos
- eliminar los errores de picking
- restringir el acceso al sistema
- promover un flujo de trabajo eficiente
- integración con el sistema de unidosis
- proceso automatizado del SDMDU
- etiquetado con código de barras único
- optimización de la gestión de las existencias
- trazabilidad total de cada medicamento
- gestión de caducidades
- gestión rápida y segura de devoluciones de medicamentos
Estas características permiten que el técnico de farmacia dedique menos tiempo a seleccionar y verificar los medicamentos para poder realizar otras funciones propias de su perfil de trabajo.


La recepción y almacenamiento de medicamentos en los sistemas robotizados se caracterizan por:
- disponer de contenedores de apertura controlada
- identificación por código de barras del envase original
- procedimiento acompañado por software
- doble comprobación por otro usuario
- cada dosis unitaria tiene la identificación del fármaco con su dosis, lote y caducidad
- cada dosis unitaria tiene un código de barras exclusivo (seriado único numérico) que permite identificar solo esta unidad y tener una trazabilidad total

Todo este proceso robotizado nos ofrece la posibilidad de implantar la tecnología de código de barras en la administración de los medicamentos.

2.3. C Sistema personalizado de dosificación (SPD) automatizado
El SPD se basa en el reacondicionamiento de medicamentos en un sistema cerrado herméticamente en el que se incluyen todos los medicamentos orales que el paciente necesita tomar a una hora determina. El acondicionamiento primario se separa del medicamento para ser reacondicionado en un nuevo dispositivo o blister con todos los medicamentos que debe tomar el paciente.

Este sistema automatizado facilitar la dispensación así como la dosificación de medicamentos en centros sociosanitarios, en farmacia comunitaria y en centros hospitalarios.
Con este sistema se minimiza el riesgo de errores de administración, se agiliza la administración, se facilita el cumplimiento terapéutico, se evita el intercambio involuntario de medicación y se optimiza la gestión del personal sanitario.
Cada SPD va identificado con:
- código identificativo o código barras
- nombre del paciente
- habitación y cama (si procede)
- principio activo
- dosis
- forma farmacéutica
- color y forma de la medicación que está dentro del blíster
Una de las precauciones a considerar es el de la estabilidad de los medicamentos, ya que varía en el momento en que se quita de su acondicionamiento primario. Hay que tener en cuenta los medicamentos que son fotosensibles e higroscópicos así como los peligrosos. Siguiendo las recomendaciones de las guías de buenas prácticas de elaboración, queda limitada su caducidad a 6 meses. Se debe conservar el medicamento en su acondicionamiento primario, siempre que las propiedades fisico-químicas de los medicamentos se vean alteradas.
Con el sistema automatizado parte de estas precauciones se resuelven por disponer de cajetines individuales extraíbles del sistema pudiéndose llevar al área de reenvasado si fuera necesario.
El software del sistema automatizado de SPD permite acondicionar medicamentos con su acondicionamiento primario.

