Formación Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria

CURSO DE ASPECTOS CLAVES DE SEGURIDAD Y CALIDAD PARA EL SERVICIO DE FARMACIA

Aspectos claves de seguridad y calidad para el Servicio de Farmacia

Correcta identificación de los fármacos

Identificación del paciente.

En el caso de fármacos que son utilizados en unidosis o se dispensan para un paciente concreto, el medicamento debe ir identificado de tal manera que no pueda producirse equivocación alguna. Para ello, agencias de calidad como Joint Commission recomiendan que el fármaco debe ir identificado con al menos DOS identificadores relacionados directamente con el paciente, por ejemplo, número de historia y nombre y dos apellidos, número de historia y fecha de nacimiento… etc. En ningún caso debe utilizarse como identificador algo que pueda ser variable, por ejemplo el número de habitación o número de cama, ya que en el transcurso de la atención sanitaria puede variar y dicha información no estar en conocimiento de todo el personal que atiende al paciente.

Identificación del fármaco.

A la hora de identificar un fármaco a dispensar, en este siempre se deberá de indicar principio activo, componentes si procede, dosis y vía de administración de manera inequívoca. Cualquier omisión de información puede dar lugar a un error de medicación porque impida la verificación secundaria de la dosis o provoque que se administre por una vía errónea, distinta a la que estaba indicada.

Asimismo es importante señalar la caducidad y estabilidad de las preparaciones siempre, para evitar que se usen fuera de este periodo pudiendo causar un daño al paciente ya sea por un efecto no deseado o por ausencia de un efecto beneficioso.

Identificación de medicamentos especiales

Ciertos fármacos precisan de una identificación particular por sus características. Así pues podemos desarrollar los siguientes conceptos.

  • Citostáticos: Se recomienda que exista un etiquetado adecuado de estos medicamentos para avisar al usuario del contenido. Un citostático, ya sea para su preparación intravenosa o para su administración oral, debe manipularse con extremo cuidado ya que el profesional o el paciente/cuidador puede contaminarse con algún resto. Esta recomendación es extensible a los medicamentos conocidos como “peligrosos”.
  • Alto riesgo: la medicación de alto riesgo de la que hablaremos más adelante, es medicación que cuando se dosifica o administra de manera incorrecta puede tener consecuencias fatales en el paciente. Etiquetar la medicación definida como “alto riesgo” alerta de la necesidad de prestar una mayor atención a la administración y el uso de estos fármacos
  • Anestésicos y código de colores: existe un Sistema Internacional de código de colores para el etiquetado de las jeringas con medicamentos en anestesia. Según este código cada grupo terapéutico tiene asociado un color concreto. Toda la información viene recopilada en “Recomendaciones para el etiquetado de los medicamentos inyectables que se administran en Anestesia” y han sido recopiladas por SENSAR (Sistema de Notificación en Seguridad en Anestesia y Reanimación) e ISMP España.