Formación Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria

CURSO DE FARMACOTERAPIA INFECCIOSA EN EL PACIENTE EXTERNO

2.6. Recomendaciones a pacientes

Manejo de efectos adversos 
Con los nuevos AAD, la tolerancia al tratamiento ha mejorado significativamente. Los efectos adversos son poco frecuentes y de poca gravedad. Entre los más habituales destaca: dolor de cabeza, cansancio, picor, sequedad en la piel, y nauseas o vómitos. Como recomendaciones generales para los pacientes podemos mencionar:

-Picor y/o sequedad en la piel: usar hidratantes/emolientes, evitar duchas demasiado calientes y beber abundantes líquidos.

-Náuseas y/o diarrea: Evitar las comidas muy calientes, especiadas, la cafeína. Evitar las comidas copiosas; sobre todo al acostarse. Es recomendable realizar al menos 5 comidas al día y no realizar ayunos prolongados entre comidas. 

-Fatiga: realizar ejercicio moderado. Se debe tener precaución en el manejo de  máquinas peligrosas. El cansancio o fatiga también puede estar causado por la propia infección. 

Interacciones
El tratamiento para la hepatitis C puede interaccionar con numerosos fármacos, hecho que puede reducir su eficacia o incrementar su toxicidad. Por ello, antes de iniciar el tratamiento antiviral se recomienda revisar toda la medicación habitual del paciente. Tendremos que preguntar al paciente por aquellos tratamientos que pueda tomar por su cuenta (medicamentos publicitarios) así como suplementos de herboristería o medicina alternativa. Existen varias bases de datos en las que buscar si existe alguna interacción importante entre el tratamiento habitual y el tratamiento de la hepatitis como, por ejemplo:

- HEP-Drug Interactions. University of Liverpool. Disponible online en: http://www.hep-druginteractions.org/

- HIV/HCV Drug Therapy Guide. Toronto General Hospital and The Ottawa Hospital. Disponible online: http://app.hivclinic.ca/

En las visitas de seguimiento también será importante advertir a los pacientes que deben informar al médico o farmacéutico sobre cualquier medicamento o suplemento herboristería que vayan a tomar.

Adherencia terapéutica
Llamamos adherencia al grado (porcentaje) de cumplimiento de la pauta de medicación tal y como ha sido prescrita por el médico.
La adherencia al tratamiento es básica para que los AAD sean eficaces. Se recomienda tomar como mínimo más del 95% de las dosis de tratamiento y respetando siempre el mismo horario. Además, es importante el seguimiento de las recomendaciones de toma (o no) de alimentos. En algunos tratamientos, la administración de alimentos puede ser necesaria para una buena absorción del fármaco.

Si el paciente se ajusta a los horarios de las dosis se mantendrán los niveles de fármaco en el organismo dentro de un determinado intervalo. Unos niveles excesivamente elevados (tomas más frecuentes) pueden provocar efectos secundarios y si los niveles son demasiado bajos (retrasos en las tomas), es posible que los fármacos pierdan eficacia o aparezcan resistencias.

Si existe un olvido de dosis, lo recomendable es tomarla tan pronto  como se recuerde, pero si ya se está muy cercana a la hora de la siguiente toma, es preferible esperar y tomar ya la que toca. Nunca se debe tomar una dosis doble para compensar.

Para facilitar la adherencia se pueden utilizar distintos recursos: llevar un diario de tomas, utilizar alarmas recordatorios, asociar la toma del tratamiento de VHC a otros fármacos, siempre que sean compatibles, asociarlo a alguna rutina diaria (levantarse, desayunar, lavarse los dientes.)

Hábitos de vida
Es importante mantener una alimentación adecuada, ya que el hígado procesa todo lo que comemos y bebemos. Es aconsejable evitar el exceso de azúcares y grasas, y mantener un peso adecuado, ya que el síndrome metabólico también puede causar cirrosis.

Se recomienda tener una vida activa. El sedentarismo puede alimentar la fatiga asociada a la infección por VHC, por lo que la sensación de energía asociada al ejercicio físico mejora, en lugar de agravar la sensación de cansancio. Es suficiente con andar unos 20 o 30 minutos, a paso normal, cada día o casi todos los días.

Se debe recomendar abstinencia de la ingesta de alcohol a cualquier persona con infección por VHC, al acelerar la progresión de la enfermedad. Una vez curada la infección, si el grado de fibrosis es avanzado, se recomienda seguir evitando el alcohol. 

La mayoría de drogas y fármacos se procesan en el hígado. Las personas con VHC deben evitar el consumo de drogas recreativas y de tabaco.
Se debe recordar al paciente que la eliminación del virus no confiere inmunidad frente a una posible reinfección, por lo que en determinados grupos de riesgo (varones homosexuales coinfectados con VIH, usuarios de drogas inyectables y pacientes en régimen penitenciario), se debe recomendar, además de la interrupción de las prácticas de riesgo, la monitorización periódica (cada 12 meses) del ARN del VHC22.

Seguimiento médico post-tratamiento
En pacientes sin cirrosis, la progresión de la enfermedad hepática tras la RVS es excepcional en ausencia de otros factores que causen daño hepático (consumo de alcohol, obesidad, diabetes). Así, una vez comprobada la RVS, en pacientes sin fibrosis o con fibrosis moderada (F0, F1 y F2) se recomienda el alta médica. Se recomienda previamente, realizar una CV a los 12 meses de finalizar el tratamiento, para confirmar la eliminación del virus22.

En pacientes con fibrosis avanzada (F3-F4) o cirrosis compensada la RVS reduce, pero no elimina, el riesgo de desarrollo de CHC. Por ello, aunque se haya erradicado la infección, en estos pacientes está indicado realizar una ecografía semestral para diagnostico precoz del CHC22.